El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que su país estaría dispuesto a asociarse con Groenlandia si decide independizarse de Dinamarca, subrayando que la iniciativa parte de los propios groenlandeses.
Desde Bruselas, Rubio aseguró que Washington respetará la autodeterminación de la isla, pero advirtió que no permitirá que potencias como China o Rusia llenen el vacío.
Dinamarca calificó las declaraciones como “inaceptables” e “irrespetuosas”, recordando que las fronteras son inviolables y que la anexión de territorios va contra el derecho internacional.
