El rancho de exterminio localizado la semana pasada en Teuchitlán, Jalisco, llevaba más de tres años operando y ya había sido intervenido por las autoridades, asegura Índira Navarro, integrante colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco.
Por su parte, la Fiscalía estatal informa que el rancho fue intervenido en septiembre pasado y se detuvo a 10 personas, fueron liberadas dos más y se encontró un cadáver, por lo que, desde entonces, el sitio estaba asegurado por la dependencia.
El pasado 5 de marzo, el colectivo ingresó al lugar porque los sellos estaban rotos y fue entonces cuando encontraron los fragmentos óseos en los crematorios clandestinos, así como cientos de zapatos y prendas.
