El pánico ante una posible recesión global desató una ola de caídas en los mercados financieros mundiales, lo que arrastró al peso mexicano y a la Bolsa Mexicana de Valores.
En el llamado “viernes negro”, los principales índices de Wall Street cayeron casi seis por ciento, su peor semana desde marzo de 2020, cuando inició la pandemia.
La Bolsa Mexicana de Valores también sufrió: su principal indicador retrocedió 4.9 por ciento en la jornada del viernes, la mayor caída desde junio pasado, y acumuló una pérdida semanal de 3.2 por ciento.
Mientras tanto, el peso cerró en 20.44 unidades por dólar, con lo que liga tres semanas de bajas.
El desplome responde a los temores de una guerra comercial más intensa, luego de que China respondió a los nuevos aranceles impuestos por la administración Trump.
