Tras el rescate de 16 mujeres que se encontraban recluidas contra su voluntad en un anexo de Guadalajara, autoridades estatales ya iniciaron con las investigaciones para saber si alguna de ellas contaba o no con denuncia por desaparición. Este lunes el gobernador del estado, Pablo Lemus Navarro, detalló que las víctimas eran obligadas a realizar otro tipo de actividades ajenas a la atención contra las adicciones.
“La denuncia marcaba que no las dejaban salir, que las ponían muchas veces a hacer actividades comerciales en calle, venta de botanas y cosas por el estilo, de papitas y fruta y demás, y que tenían que regresar y aportar ciertos recursos al propio anexo”.
Por su parte, una segunda denuncia de un anexo similar ubicado en Puerto Vallarta obliga a la continuación de las indagatorias, pues Lemus Navarro confirmó que al momento del operativo no se localizó a nadie presuntamente por haber recibido una alerta previa.
En ambos casos confirmó el mandatario estatal, las denuncias recibieron de manera anónima y se mantendrá un operativo estricto para inhibir este tipo de actividades que podría derivar incluso en trata de personas. (Por Edgar Flores Maciel)
