Un terremoto de magnitud 7.7 sacudió el noroeste de Birmania este viernes, provocando el colapso de edificios en ciudades como Mandalay y Taungoo, donde al menos 20 niños quedaron atrapados tras el derrumbe de un monasterio.
El epicentro se localizó a escasa profundidad cerca de Mandalay, generando también afectaciones en la infraestructura de Sagaing y evacuaciones en Ragún.
El temblor se sintió con fuerza en Bangkok, Tailandia, donde un edificio en construcción se desplomó con decenas de personas dentro.
Las autoridades tailandesas suspendieron el transporte urbano y alertaron sobre posibles réplicas.
El movimiento telúrico es uno de los más intensos en la región en años recientes.
