El buque destructor de la Armada de Estados Unidos, diseñado para interceptar misiles balísticos, fue desplegado en la frontera sur como parte del esfuerzo del presidente estadounidense, Donald Trump, para sellar la frontera contra la inmigración.
Funcionarios de la defensa informa que el buque navegará en aguas del Golfo de México y sus alrededores, y su misión se centrará en la intercepción de drogas que ingresen a Estados Unidos.
La interdicción marítima también incluye la lucha contra la piratería, evitar la migración extranjera, operaciones de combate militar, lucha contra el terrorismo, y seguridad nacional.
