Con 331 votos a favor y 126 en contra, la Cámara de Diputados aprobó en lo general la reforma impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum que elimina al Inai y transfiere sus funciones a la nueva Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, así como al órgano “Transparencia del Pueblo”, que dependerá del Ejecutivo.
Opositores denunciaron una amenaza a la democracia y a los derechos de acceso a la información, al permitir clasificar y reservar datos bajo criterios amplios, y al otorgar al Gobierno control total sobre el órgano.
Morena argumentó que la medida reducirá costos y combatirá corrupción dentro del extinto instituto.
