Aunque el Vaticano confirmó el calendario de celebraciones de Semana Santa, aún no se ha definido si el Papa Francisco podrá presidir los ritos, dado que continúa su convalecencia tras una grave neumonía que lo mantuvo hospitalizado por más de un mes.
La Santa Sede evalúa un “plan B” que contempla delegar funciones en varios cardenales, como ya ocurrió en 2005 con Juan Pablo II.
Francisco, de 88 años, sigue bajo tratamiento médico y fisioterapia en su residencia, por lo que su participación se limitaría, en todo caso, a apariciones puntuales durante las celebraciones litúrgicas entre el 17 y el 21 de abril.
